Fundada en 2018 la marca surge de una exploración material en torno al cuero, sus texturas y posibilidades expresivas.

En la búsqueda de nuevas superficies, el trabajo manual me conduce al trenzado y, posteriormente, al tejido, un oficio donde cada gesto deja una huella visible en la materia.

Desde 2023, el crochet se convierte en el centro de esta experimentación. La continuidad de su hacer propone una relación con el tiempo: más atenta, íntima y consciente creando tramas que transforman lo esencial en abrigo y lo cotidiano en significado.

Pues así patrones clásicos y entramados nobles emergen de este proceso, dando forma a una identidad construida desde la observación y el oficio. Cada pieza celebra lo atemporal y hecho a mano que no busca perfección, sino la presencia; una invitación a conectar con la materialidad de los objetos y el tiempo que habita en ellos.